| Prólogo de Las matemáticas del arte |
| Por Vicente Meavilla Seguí. |
| El libro que has empezado a leer no es un manual de
matemáticas ni un tratado de arte. Tampoco es un texto de matemática
artística. ¿De qué trata, pues, este libro? En las líneas que siguen encontrarás numerosos ejemplos
de obras extraídas de la pintura, la escultura, el diseño
gráfico, la arquitectura y la ingeniería, en las que se
percibe una influencia matemática en alguna fase de su génesis
o desarrollo1. Esta influencia puede ser consciente o inconsciente
por parte del pintor, escultor, diseñador, arquitecto o ingeniero
que las ha creado. Así las cosas, podría decirse que el libro que tienes
en las manos es un manual de arte matemático. Consecuentemente,
su lectura puede servir para que determinados artistas valoren el papel
de las Matemáticas como fuente de inspiración. Por otro
lado, este tratado puede ser útil a los matemáticos y
a los profesores de Matemáticas a la hora de tener una percepción
de esta disciplina mucho más completa y enriquecedora. El contenido del libro está estructurado en nueve capítulos
y un apéndice en el que, atendiendo a un segmento de lectores
con inquietudes matemáticas, se desarrollan algunos contenidos
matemáticos elementales a los que se han hecho referencia en
los capítulos que le preceden. En éstos, a modo de salas
de una galería de arte, se exponen algunas obras atendiendo al
tipo de tópicos matemáticos que las inspiran o podrían
haberlas inspirado. Así, el capítulo 1 [Números artísticos]
se consagra a aquellas obras en las que los símbolos utilizados
para representar los números juegan un papel relevante. Por otro lado, el capítulo 2 [Demostraciones cromáticas]
pasa revista a una colección de teoremas matemáticos cuyas
demostraciones gráficas pueden utilizarse en la creación
artística. El capítulo 3 [Arte poligonal] pone de relieve la incidencia
de algunos polígonos (triángulos, cuadrados, rectángulos,
pentágonos regulares y pentágonos regulares estrellados,
hexágonos y octógonos) en el arte. Por su parte, el capítulo 4 [El discreto encanto de las curvas]
atiende a la presencia de algunas curvas elementales (cónicas,
sinusoides, espirales y catenarias) en la pintura, arquitectura e ingeniería. El capítulo 5 [Poliedros: las mil caras del arte] pone
de manifiesto las posibilidades artísticas de los poliedros regulares,
los poliedros arquimedianos, los prismas y las pirámides. Algunos cuerpos redondeados (esferas, conos, cilindros y elipsoides)
son los protagonistas del capítulo 6 [Geometría tridimensional
redondeada]. La presencia de las superficies regladas en el arte se estudia en el
capítulo 7 [La belleza de las superficies regladas]. El capítulo 8 [Miscelánea] incluye una serie de
tópicos cuya ubicación en los capítulos anteriores
hubiese resultado problemática. Por último, en el capítulo 9 [Galería de imágenes comentadas] se ofrecen los comentarios de matemáticos y artistas a algunas obras de arte matemático. 1. Los lectores familiarizados con la influencia de las matemáticas en el arte notarán la ausencia de algunas obras paradigmáticas de Dalí, Escher, Durero, etc., cuya reproducción (sujeta a las tasas derivadas del copyright) hubiese encarecido y dificultado la publicación de este libro. |